La mejor posición para dar de comer a una persona encamada es sentada o lo más incorporada posible, preferiblemente con el tronco elevado entre 75 y 90 grados. Esta postura ayuda a que la comida avance con más seguridad hacia el esófago y reduce el riesgo de que alimentos, líquidos o saliva entren en las vías respiratorias. Alimentar a una persona que debe permanecer en cama es una tarea delicada. No basta con acercar la cuchara o preparar una comida blanda. La postura, el ritmo, la atención del cuidador y el estado de alerta de la persona son factores clave para evitar atragantamientos, tos intensa, reflujo o broncoaspiración. La broncoaspiración ocurre cuando parte del alimento, la bebida, la saliva o el contenido gástrico pasa hacia la tráquea y los pulmones. En personas mayores, con demencia, ictus, Parkinson, debilidad avanzada o disfagia, este riesgo puede ser mayor. Por eso conviene actuar con calma, colocar bien el cuerpo y no dar de comer nunca a una persona que esté tumbad...
Información interés para los Cuidadores de América Latina. Otro Servicio de la Red Latinoamericana de Cuidadores RLC