domingo, 22 de enero de 2023

CUIDANDO UNA PERSONA CON ALZHEIMER

 


Cuidador en la Red Latinoamericana de Cuidadores RLC, sabemos que a veces puede sentir que no sabe cómo cuidar a una persona con Alzheimer.  Cada día presenta esta labor dificultades diferentes. Aprender acerca de la enfermedad de Alzheimer es muy importante para entender y enfrentar estas dificultades.

La enfermedad de Alzheimer consiste de tres etapas: 

Leve (algunas veces conocida como la primera etapa), Moderaday Severa (algunas veces conocida como la última etapa).

La etapa leve del Alzheimer. Durante esta etapa, las personas con Alzheimer frecuentemente tienen alguna pérdida de memoria y cambios pequeños en su personalidad. Pueden olvidar eventos recientes o los nombres de personas o cosas conocidas. Es posible que ya no puedan resolver problemas matemáticos sencillos. Las personas en esta etapa pierden lentamente la habilidad de hacer planes y de organizar. 

La etapa moderada del Alzheimer. Esta es la etapa intermediaria de la enfermedad de Alzheimer. La pérdida de memoria y la confusión se vuelven más obvias. Las personas tienen más dificultad organizando, planeando y siguiendo instrucciones. Pueden necesitar ayuda vistiéndose y empezar a tener problemas de incontinencia. Esto significa que ya no podrán controlar su vejiga y/o los intestinos. Las personas en la etapa moderada pueden tener dificultad reconociendo a sus familiares y amigos. Es posible que ya no sepan dónde están o qué día o año es. También pueden perder el buen juicio y empezar a deambular (salirse de su hogar o alejarse de quienes las cuidan). No es recomendable dejar a las personas en la etapa moderada del Alzheimer solas. Se pueden poner inquietas y empezar a repetir movimientos tarde en el día. También pueden tener dificultades para dormir. Los cambios de personalidad pueden tornarse más serios. Las personas en esta etapa pueden amenazar, acusar a otros de robo, decir groserías, patear, golpear, morder, gritar o agarrar cosas.

La etapa severa del Alzheimer. Esta es la última etapa y termina en la muerte de la persona. La etapa severa del Alzheimer a veces es conocida como la etapa tardía. Las personas en esta etapa a menudo necesitan ayuda con todas sus necesidades cotidianas. Es posible que no puedan caminar o sentarse rectas sin ayuda. Puede que no sean capaces de hablar y, con frecuencia, ya no pueden reconocer a sus familiares. Pueden tener dificultades para tragar y negarse a comer.

Es muy importe cuidador que se tenga la persona segura. Recuerda que la persona que cuidas con el tiempo va perdiendo a habilidad de hacer las tareas que antes hacia sin dificultad.

Por ejemplo, pueden olvidar:

  • Apagar el horno o cerrar la llave de agua
  • Identificar qué cosas en el hogar son peligrosas, tales como medicamentos o productos de limpieza,...
  • Cómo utilizar el teléfono 
  • Dónde están las cosas en su propio hogar
Como cuidador de una persona con Alzheimer, la RLC le recomienda  hacer varias cosas para hacer el sitio donde vive más seguro.

Agregue o aconseje a la familia las siguientes cosas:

  • Alarmas de humo y de monóxido de carbón en o cerca de la cocina y en todas las habitaciones
  • Números de teléfono en caso de emergencia (ambulancia, centro de control de envenenamiento, médicos, hospital, etc.) y la dirección de su hogar anotados cerca de todos los teléfonos.
  • Perillas de seguridad en la estufa y un interruptor que desconecta la estufa.
  • Tapones a prueba de niños en todos los enchufes con corriente eléctrica

Ponga bajo llave o elimine lo siguiente:

  • Todos los medicamentos, incluyendo los recetados por un médico y los de venta libre
  • Alcohol
  • Productos de limpieza o compuestos químicos peligrosos, tales como diluyentes de pintura, cerillos, etc.
  • Pistolas y todo tipo de armas, incluyendo tijeras y cuchillos
  • Envases de gasolina y otros objetos peligrosos que tenga en el garaje

Use letreros

Las personas con Alzheimer pueden continuar leyendo hasta la última etapa de la enfermedad. Use letreros con instrucciones sencillas para recordarles sobre cosas peligrosas o para mostrarles adónde ir.


Para mantener a la persona con Alzheimer segura la RLC recomienda:

  • Simplifique el sitio donde reside. Tener muchos muebles puede dificultar que la persona con Alzheimer se pueda mover libremente.
  • Elimine el desorden, tal como periódicos y revistas amontonados.
  • Tenga un pasamano (baranda) firme en las escaleras. Añada cintas antideslizantes de seguridad para escalones.


  • Elimine todos los tapetes pequeños.
  • Colque manijas en las puertas, que haga fácil abrir la puerta


  • Asegúrese que el piso tenga buena tracción para caminar. Tener buena tracción reduce la probabilidad de que una persona se resbale y se caiga. Los tres factores que afectan la tracción son:
    • El tipo de superficie del piso. Un piso liso o encerado de azulejo, linóleo o madera puede ser un problema para las personas con Alzheimer. Busque maneras de hacer el piso menos resbaloso.
    • Los derrames. Tenga mucho cuidado con los derrames y asegúrese de limpiarlos de inmediato.
    • Los zapatos. deben tener buena tracción. Revise la parte de abajo del zapato para verificar el tipo de material y suela.

Las personas con Alzheimer tienden a confundirse más conforme pasa el tiempo. También es posible que ya no puedan ver, oler, oír, tocar y/o saborear las cosas como solían hacerlo.

Hay ciertas cosas entre muchas más, que el cuidador puede hacer o recomendar a la familia que haga  para hacer la vida de la persona con Alzheimer más fácil y segura:

Ver

  • Use diferentes colores en las paredes y los pisos. Esto crea un contraste y hace que la persona con Alzheimer pueda ver con más facilidad.
  • Elimine las cortinas y tapetes con patrones complicados que puedan confundir a la persona.
  • Marque las orillas de los escalones con una cinta adhesiva de color llamativo para que la persona pueda ver los escalones cuando suba y baje las escaleras.
  • Use letreros con colores brillantes o dibujos simples para marcar el baño, el dormitorio y la cocina.
  • Tenga cuidado con las mascotas pequeñas. Puede que la persona con Alzheimer no vea a la mascota y se tropiece con ella.
  • Limite el tamaño y la cantidad de espejos en su hogar y considere dónde colocarlos. Las imágenes reflejadas en los espejos pueden confundir a la persona con Alzheimer.

Tocar

  • Ajuste la temperatura de su calentador de agua a 48 grados centígrados  para evitar quemaduras.
  • Marque las llaves de agua, la caliente de color rojo y la fría de color azul, o escriba "caliente" y "fría" cerca de las llaves de agua.
  • Ponga letreros cerca del horno, tostador, la plancha y de otras cosas que pueden calentarse. El letrero puede decir: ¡Alto! o ¡No toque! ¡Muy caliente! Asegúrese de que el letrero no esté tan cerca que pueda incendiarse.
  • Acolchone cualquier esquina filosa de sus muebles o reemplace o quite los muebles que tienen esquinas filosas.
  • Toque el agua para asegurar que la temperatura está confortable antes que la persona entre a la tina o a la ducha.

Oler

  • Use detectores de humo. Es posible que la persona con Alzheimer ya no pueda oler el humo.
  • Revise la comida en su refrigerador con frecuencia. Tire cualquier cosa que se haya descompuesto.

Saborear

  • Mantenga la sal, azúcar y otros condimentos lejos del alcance de la persona si observa que los utiliza demasiado.
  • Guarde la pasta de dientes, loción, champú, alcohol, jabón, perfume o paquetes de detergente para lavar la ropa en un lugar seguro o bajo llave. Para una persona con Alzheimer estas cosas pueden parecer y oler como comida.
  • Aprenda los pasos a seguir si la persona se está atragantando con algo. 

Oír

  • No ponga la televisión, el radio o la música muy alto y no los prenda a la misma vez. La música fuerte o ruidos diferentes a la misma vez pueden ser demasiado para una persona con Alzheimer.
  • Limite el número de personas que visitan a la misma vez. Si hay una fiesta, lleve a la persona con Alzheimer en un área con menos personas.
  • Cierre las ventanas si hay mucho ruido afuera.
  • Si la persona usa un aparato auditivo, asegúrese de revisar la batería y los ajustes con frecuencia.
Como hemos visto el cuidado de una persona con Alzheimer no es sencillo y es necesario que el cuidador se prepare sobre esta patología y conozca a la persona a cuidar. No todas las personas que necesitan de nuestro cuidado son iguales.

Cuidador de personas con Alzheimer la RLC le aconseja

  1. Capacítese, actualícese constantemente sobre todo lo relacionado con la enfermedad y su evolución, así como el modo de llevar las situaciones sociales, económicas... y de la existencia de asociaciones.
  2. Inscríbase en asociaciones de familias de enfermos de Alzheimer para ayudarse mutuamente.
  3. Descanse, incluso si la persona que le reemplaza no presta los mismos cuidados que usted.
  4. Tómese vacaciones, aunque sea por unos días.
  5. Cuando esté nervioso o de mal humor, es mejor que otra persona se ocupe del enfermo.
  6. Mantenga sus actividades lúdicas.
  7. Procure tiempo para ver algún programa de TV, ver escaparates...
  8. Conserve sus amigos, explíquele la enfermedad de su familiar y que comprendan la situación.
  9. Evite el alcohol para animarse.
  10. Haga todo cuanto pueda para conservar su propia salud.
Espere la siguiente entrega donde seguiremos abordando este y otros temas relevantes para los cuidadores de personas mayores, con una mirada de cuidadores para cuidadores.

Mgtr. Juan Carlos Fernández Díaz
Director General de la Red Latinoamericana de Cuidadores




SER CUIDADOR ES UN ACTO RESPONSABLE DE AMOR


Bibliografía

* National Institute on Aging https://www.nia.nih.gov/espanol/cuidar-persona-alzheimer-entender-mejor-enfermedad

* Clínica de la Universidad de Navarra https://www.cun.es/enfermedades-tratamientos/cuidados-casa/cuidados-alzheimer

* Alzheimer Universal https://www.alzheimeruniversal.eu/?fbclid=IwAR02blN_Y-4PwdzLfb4UkKf8o37LrhR8hMeDV8ozGdPz4aA32El0AZNeXWs

martes, 27 de diciembre de 2022

CUIDADOR ESTO DEBES HACER ANTE LAS ALUCINACIONES DE UNA PERSONA CON ALZHEIMER

 


A medida que la enfermedad progresa, la persona con Alzheimer puede tener alucinaciones. Durante una alucinación la persona ve, escucha, huele, saborea o siente algo que no es verdadero. Por ejemplo, la persona puede ver a su madre muerta en el cuarto. También puede tener delirios

Las alucinaciones son falsas percepciones que pueden estar causadas por diversos trastornos o enfermedades, como distintos tipos de demencia o patologías psiquiátricas. En el caso de la enfermedad de Alzheimer, si se dan, lo más habitual es que sean de tipo visual o auditivo y aparezcan en fases avanzadas. 

 

No necesariamente suponen un problema pero, en el caso de que sí, es importante actuar con calma y tratar de tranquilizar a la persona si las alucinaciones le generan ansiedad o agitación. Es recomendable consultar con el médico ante la aparición de alucinaciones en alguien que nunca las había experimentado, o si se agudizaran mucho, para poder evaluar particularmente la situación. 

Cuando la persona con Alzheimer experimenta una alucinación puede reaccionar a algo que está viendo u oyendo y que nosotros no podemos constatar, porque solo está en su imaginación. Esta experiencia puede desencadenar emociones o reacciones positivas o negativas. Por ejemplo, mirando por la ventana, puede comentar, de forma divertida y feliz lo bien que se lo están pasando los niños jugando en la plaza, cuando no hay ningún niño en ella. O puede responder tranquilamente como si estuviera manteniendo una conversación con alguien cuando nadie le está hablando. Sin embargo, a veces, lo que esté viendo u oyendo le puede generar ansiedad porque le cause temor, aprensión… tal vez ve bichos, oye sonidos que le asustan, o cualquier otra cosa que le angustie. 

¿Cómo actuar cuando una persona con Alzheimer sufre una alucinación?

Algunas alucinaciones pueden ser ignoradas por ser inofensivas y no causar ninguna agitación o incomodidad en quien las sufre, pero otras pueden ser claramente perturbadoras. Por eso, ante el comportamiento de una persona con Alzheimer que sugiere que está teniendo una alucinación, lo primero es evaluar si la experiencia representa un problema para la persona que la padece o para las de su alrededor. Para eso, hay que considerar si la alucinación le angustia, si le asusta, si le impulsa a actuar de forma que pueda suponer algún riesgo para su seguridad o la de otros (salir corriendo, saltar, lanzar cosas, tratar de pelear…). 

Si la alucinación le provoca reacciones de ese tipo se debe procurar calmarle, de forma pausada, explicándole que estamos ahí para ayudarle y protegerle y que entendemos que esté asustado o angustiado, pero sin discutirle lo que está viendo o tratando de convencerle de que lo que ve u oye es falso, porque, probablemente, eso aún generará más inquietud en ambos. Recordemos que para él o ella, la experiencia es “muy real”. Puede ayudar más decirle que, aunque nosotros no vemos u oímos lo mismo que él o ella (puesto que es importante no engañarle ni alimentar su imaginación) queremos saber qué es lo que está experimentando. Si lo puede expresar y le prestamos atención, nos será útil para ver si se repite el mismo contenido en otras ocasiones y podemos encontrar formas de minimizar que se repita. O, por ejemplo, si la visualización está limitada a un espacio concreto (p.ej., el comedor), acompañar a la persona a otra estancia puede contribuir a que se tranquilice. 

También puede ayudar darle suaves palmaditas en el brazo o provocar pequeños sonidos (unas palmadas, un chasquido con la lengua, poner música que le atraiga…) para atraer su atención y desviarla de la alucinación. 

A veces, las alucinaciones pueden venir desencadenadas por percepciones erróneas de objetos o situaciones. Por eso, es importante prestar atención al entorno y modificarlo en la medida en que sea posible para minimizar esta posibilidad: sonidos que puedan ser malinterpretados, como el de un electrodoméstico o ruidos de la calle, estancias mal iluminadas con espacios sombríos, reflejos, etc. Si la alucinación no provoca ninguna reacción emocional negativa ni ninguna conducta de riesgo, no es necesario actuar. 

 

Desde la RLC te recomendamos hablar con el médico que esta tratando a la persona con Alzheimer y tener en cuenta los siguientes consejos:

 

1.            Tranquiliza a la persona

§  Háblale con calma, y de una manera que puedan apoyarse mutuamente. Es suficiente un simple “No te preocupes. Estoy aquí.” “Yo te cuido y te protejo”.

§  Acariciarlo o darle palmaditas suaves puede desviar su atención hacia ti y reducir la alucinación

§  Intenta averiguar el motivo que desencadena la alucinación para poder saber que decirle.

 

2.            Usa métodos de distracción

 

§  Sugiere dar un paseo o cambiar de habitación, A menudo algunas alucinaciones desaparecen en zonas bien iluminadas donde otras personas están presentes.

§  Trata de desviar su atención con música, hablándole o simplemente realizando alguna actividad que disfruten juntos.

 

3.            Modifica su entorno

 

           ·           Comprueba si hay sonidos que pueden ser mal interpretados por la persona con Alzheimer, como el ruido por ejemplo de un televisor, del aire acondicionado, una olla, el ventilador…

            ·             Busca las zonas donde la iluminación proyecte sombras, reflejos o distorsiones en el suelo, paredes y/o muebles. Enciende las luces para reducir estas sombras.

           ·       Tapa los espejos con un paño o quítalos, si la persona con Alzheimer piensa que está buscando a alguien.

 

Recuerda cuidador que desde la RLC de apoyamos y acompañamos en tu labor.

 

Un abrazo cuidador de:

 

Mgtr, Juan Carlos Fernández Díaz

Director General de RLC

juancfernandez@rlcuidadores.net

https://www.rlcuidadores.net


sábado, 24 de diciembre de 2022

COMIDAS PARA LA TEMPORADA DE FIN DE AÑO

 


La Red Latinoamericana de Cuidadores recomienda para estas fiestas mantener hábitos saludables de alimentación teniendo presente no saltear las comidas principales, (desayuno, almuerzo, merienda y cena) ya que muchos lo hacen con el objetivo de ingerir menos cantidad de alimentos para poder consumir más por la noche, comer despacio para lograr disfrutar cada preparación y masticar bien.

Aquellas personas que presenten problemas de masticación o deglución deben evitar consumir alimentos duros y crocantes como por ejemplo garrapiñadas, frutas secas confitadas o bañadas en chocolate, carnes duras o con costras en la superficie y aquellas preparaciones con consistencia mixta como por ejemplo budines y pan dulce con frutas secas o pasa de uvas. Es preferible carnes blandas como lomo, peceto, pollo y pescado, si es con algún tipo de salsa mucho mejor. Purés de vegetales, ensaladas de vegetales cocidos. Budines y pan dulce sin fruta, chocolate, flan, peras o manzanas cocidas.

A los que tengan problemas de constipación les recomendamos que esté presente algún tipo de verdura en el plato, en forma de ensaladas o preparaciones como tomates rellenos, purés verdes. Prefiera preparaciones con fruta como opción de postre (ensalada de frutas, frutillas o fruta en almíbar con crema, compotas, fruta asada con salsa de chocolate). No olvidarnos del agua para hidratarnos, ayuda a las personas que presenten este tipo de problema.

Asimismo, los pacientes que por sugerencia médica necesiten una redistribución proteica para lograr un mejor efecto de la Levodopa, deben tomar la precaución de consumir la medicación 1 hora previa a la comida y reservar la porción de carne diaria para la noche.

Quienes necesiten cuidar su peso, recuerden que pueden probar todo lo que este en la mesa pero siempre controlando la porción. No repitan platos y planifiquen con tiempo el menú, para que pueda encontrar preparaciones que sean ricas y saludables a la vez. Reserven el alcohol para el momento del brindis.

Por último, disfruten de los sabores que estas fiestas pueden ofrecerles, así como de las compañías, los afectos y Felices Fiestas!!

jueves, 15 de diciembre de 2022

12 CARACTERISTICAS DE UNA PERSONA EMOCIONALMENTE INTELIGENTE

 La Red Latinoamericana de Cuidadores RLC, https://www.facebook.com/RedLatinoamericanadelCuid…/comparte el siguiente articulo "Las 12 características de una persona emocionalmente inteligente" . de Carmen Sanjuán Pertusa


En la vida cotidiana, muchas personas tratan de encontrar soluciones rápidas, triunfos apresurados, sin entender que el éxito es simplemente resultado del crecimiento interno y que éste requiere tiempo.
Para poder desenvolvernos con éxito en la sociedad actual no es suficiente con un elevado cociente intelectual, el éxito en la vida ya no depende exclusivamente de los conocimientos intelectuales. Es necesario tener otras habilidades que también se pueden aprender.

La inteligencia emocional recoge todos aquellos contenidos pertenecientes al mundo de las emociones y de los sentimientos, distintos a los cognoscitivos, que permiten al ser humano desarrollarse como persona e integrarse satisfactoriamente en la sociedad en que vivimos.

Pero, ¿cuáles serían las características de una persona emocionalmente inteligente? :

1. Actitud positiva: resalta los puntos positivos sobre los negativos; da más importancia a los aciertos que a los fallos, tienen más valor las aptitudes positivas que las carencias, es más importante el trabajo realizado que el resultado obtenido.

2. Es capaz de reconocer sus propias emociones y sentimientos.

3. Puede verbalizar sus emociones y sentimientos. Tanto los considerados positivos como los considerados negativos necesitan ser encauzados y dirigidos de alguna forma para poder expresarlos. La persona emocionalmente inteligente reconoce el medio más adecuado y el momento propicio.

4. Sabe manejar sus sentimientos y emociones: es capaz de lograr el equilibrio entre la exteriorización de las emociones y el dominio de las mismas. Sabe ser paciente y puede aceptar la frustración, siendo capaz de retrasar las recompensas.

5. Es empática: puede ponerse sin dificultad en la piel del otro, percibe las emociones y sentimientos de los demás aunque no estén expresadas verbalmente sino mediante una comunicación no verbal.

6. Tiene la capacidad de adoptar las decisiones correctas: la forma en que se lleva a cabo la toma de decisiones conjuga aspectos tanto emocionales como racionales. Los aspectos emocionales dificultan en muchas ocasiones el poder tomar la decisión idónea. Es fundamental ser consciente de los aspectos emocionales presentes en cada toma de decisiones, para que éstas sean las adecuadas.

7. Está motivada, ilusionada y tiene interés por todo aquello que hace: todo lo contrario a la apatía, a la indiferencia, al tedio y a la desidia. Se motiva e ilusiona cuando tiene delante un buen proyecto y es capaz de interesarse y preocuparse por todo aquello que le rodea.

8. Adecuado nivel de autoestima: sentimientos positivos hacia sí misma y seguridad en su capacidad para afrontar los nuevos desafíos que le proponga el destino.

9. Sabe dar y recibir.

10. Presenta unos valores positivos que dan sentido a su vida.

11. Puede afrontar con seguridad y es capaz de vencer a las adversidades y frustraciones con que se encuentre en su camino aunque hayan sido negativas.

12. Tiene la capacidad de complementar polos opuestos: lo cognitivo y lo emocional, la soledad y la compañía, la tolerancia y la exigencia, los derechos y los deberes.

Tal y como decía al principio, estas habilidades se pueden entrenar, ejercitar y mejorar, pero la inteligencia emocional no mejora de la noche a la mañana. Desarrollar nuestra inteligencia emocional es, de hecho, un viaje que dura toda la vida.

"Hay algo muy curioso que sucede con el bambú japonés y que lo transforma en no apto para impacientes. Siembras la semilla, la abonas y te ocupas de regarla constantemente. Durante los primeros meses no sucede nada apreciable. En realidad, no pasa nada con la semilla durante los primeros siete años, a tal punto que un cultivador inexperto estaría convencido de haber comprado semillas estériles. Sin embargo, durante el séptimo año, en un período de sólo seis semanas, la planta de bambú crece ... ¡más de treinta metros!

- ¿Tarda sólo seis semanas en crecer?

- ¡No! La verdad es que se toma siete años para crecer y seis semanas para desarrollarse. Durante los primeros siete años de aparente inactividad, este bambú genera un complejo sistema de raíces que le permiten sostener el crecimiento que vendrá después.

En la vida cotidiana, muchas personas tratan de encontrar soluciones rápidas, triunfos apresurados, sin entender que el éxito es simplemente resultado del crecimiento interno y que éste requiere tiempo. Quizá por la misma impaciencia, muchos de aquellos que aspiran a resultados a corto plazo, abandonan súbitamente justo cuando ya estaban a punto de conquistar la meta. Es tarea difícil convencer al impaciente de que sólo llegan al éxito aquellos que luchan en forma perseverante y saben esperar el momento adecuado." Cuento zen

Ninguna herramienta surte efecto por obra de la magia o la casualidad, sino que requiere de voluntad para ser utilizada, integrada, y finalmente servir de manera práctica y real en el día a día. Es ese trabajo interior, hecho con honestidad, el que nos proporciona fuerza para seguir adelante hacia nuestros objetivos con entusiasmo y motivación.

He creado “Mover los Sentimientos” con la esperanza de que resulte una herramienta práctica y útil, ayudándonos a evaluar nuestro estado emocional en todo momento y a reconocer qué hay detrás de cada emoción aflictiva. Ayudándonos a gestionar la capacidad de automotivarnos, de perseverar en el empeño a pesar de las posibles frustraciones, de controlar los impulsos, de regular nuestros propios estados de ánimo, de evitar que la angustia interfiera con nuestras facultades racionales y la capacidad de empatizar y confiar en los demás.


sábado, 5 de noviembre de 2022

𝗗í𝗮 𝗜𝗻𝘁𝗲𝗿𝗻𝗮𝗰𝗶𝗼𝗻𝗮𝗹 𝗱𝗲 𝗹𝗮𝘀 𝗣𝗲𝗿𝘀𝗼𝗻𝗮𝘀 𝗖𝘂𝗶𝗱𝗮𝗱𝗼𝗿𝗮𝘀.


 

El 5 de noviembre se rinde un merecido homenaje a aquellas personas que se dedican al cuidado de personas mayores o en situación de dependencia.

Este reconocimiento se creó en el año 2014, para reconocer la labor ejercida por cuidadores que dan lo mejor de sí mismas en la atención y cuidados a personas para el mejoramiento de su calidad de vida, bien sea por enfermedad, discapacidad o por edades avanzadas.

Una persona cuidadora es aquella que brinda el apoyo requerido para el cuidado de otra persona que se encuentra en situación de dependencia, ya sea de manera transitoria o definitiva, para satisfacer sus necesidades básicas y contribuir a la mejora de su calidad de vida.

Se destacan las modalidades de cuidador

El cuidador formal son las personas profesionales (Médico, Neurólogo, Gerontólogo, Psicólogo, Nutricionista,…)  que tratan a la persona que necesita de sus conocimientos y tratamientos.

El cuidador informal o en Domicilio son las personas  que brinda un servicio de atención y asistencia domiciliaria remunerado, que involucra labores domésticas y de auxiliar de enfermería. Aplica conocimientos teóricos y prácticos para el apoyo y acompañamiento en la rutina diaria, así como la atención de las demandas y requerimientos de la persona que cuida.

En cambio, el cuidador familiar es ejercido por un miembro del grupo familiar, un amigo o un conocido de la persona a cuidar. No posee una capacitación formal, no percibe ninguna remuneración y no tiene un horario definido para ejercer las labores de cuidado.

Tradicionalmente la familia ha ejercido un rol relevante en el cuidado de algún miembro del grupo familiar. Se estima que el 85% de los cuidadores informal y familiar que se dedican a esta importante labor son mujeres.

Un cuidador  que atiende las necesidades y requerimientos de pacientes mediante atención domiciliaria, recibiendo una remuneración por sus servicios. Debe poseer estudios, conocimientos previos y experiencia acerca del cuidado de personas con una condición de dependencia, bien sea por enfermedad, edad avanzada o discapacidad. Entre sus principales funciones mencionamos las siguientes:

·         Aseo personal.

·         Alimentación.

·         Mantener la limpieza del espacio donde está ubicada la persona a cuidar.

·         Suministrar el tratamiento médico prescrito al paciente.

·         Control de la tensión arterial.

·         Aplicar terapias de rehabilitación.

·         Cambiar de postura al paciente en la cama y movilizarlo periódicamente.

·         Acompañar al paciente en los traslados a los centros de salud, o a una consulta médica.

·         Otras funciones indicadas por el médico tratante o a solicitud de la familia del paciente.

Hoy te presentamos una selección de documentales y películas inspiradoras y aleccionadoras, cuyo tema central está referido al rol ejercido por las personas cuidadoras y su importancia en la recuperación física y emocional de los pacientes:

  • Descuida, yo te cuido (EEUU. Director: J. Blakeson. Año 2021): drama que refleja a una inescrupulosa guardiana legal que se aprovecha de ancianos abandonados por sus familiares en casas de retiro, bajo el lema "Cuidar es mi Trabajo".
  • The Upside: Amigos por Siempre (EEUU. Director: Neil Burger. Año 2018): este remake de la película "Intocable" aborda la relación de camaradería y amistad que surge entre un millonario parapléjico y un hombre con antecedentes criminales y desempleado, quien es contratado para cuidarlo y asistirlo en su rutina diaria.
  • Los Principios del Cuidado (EEUU. Director: Rob Burnett. Año 2016): después de atravesar una dura tragedia personal un escritor retirado se dedica a cuidar a enfermos. Conoce a un chico de 18 años de edad que sufre de distrofia muscular. Ambos harán un viaje por carretera, enfrentándose a obstáculos y dificultades que los ayudarán a crecer.
  • Antes de Ti (Reino Unido. Directora: Thea Sharrock. Año 2016): una chica que reside en un pueblo de la campiña inglesa acepta el trabajo de cuidar a un joven y exitoso hombre de negocios que quedó paralítico a raíz de un accidente de coche. Vivirán una historia de amor y una verdadera lección sobre la vida.
  • Siempre Alice (EEUU. Director: Walsh West. Año 2014): una prestigiosa profesora de la Universidad de Columbia, felizmente casada y con hijos descubre que tiene Alzheimer. Afrontará esta dura enfermedad, contando con el apoyo, amor y cuidados de su familia.
  • Intocable (Francia. Director: Oliver Nakache. Año 2011): un aristócrata tetrapléjico debido a un accidente contrata los servicios de un inmigrante marginal y ex convicto, surgiendo una extraña y entrañable amistad.
  • Cuidadores (España. Director: Oscar Tejedor. Año 2010): este documental muestra las vivencias de cuidadores de familiares con enfermedades degenerativas, quienes se reúnen cada 15 días para intercambiar sus experiencias y aprendizajes.
  • ¿Y tú quién eres? (España. Director: Antonio Mercero. Año 2007): una familia debe afrontar como asumirán los cuidados de uno de sus seres queridos que sufre de Alzheimer durante las vacaciones. Tomarán la decisión de ingresarlo a una residencia durante el verano.
  • La vida secreta de las palabras (España. Directora: Isabel Coixet. Año 2005): una solitaria enfermera con una discapacidad auditiva atiende a un paciente ciego, sobreviviente de la explosión de un pozo petrolífero. Ambos se conectarán a través de sus emociones y sus sentidos.
  • El Hijo de la Novia (Argentina. Director: Juan José Campanella. Año 2001): un hombre con una vida personal complicada ayudará a su padre, quien cuida a su esposa con Alzheimer , a cumplir un viejo sueño de casarse con ella por la iglesia.

RED LATINOAMERICANA DE CUIDADORES, RECONOCE, AGRADECE Y DIGNIFICA EL TRABAJO DE LOS CUIDADORES LATINOAMERICANOS