sábado, 6 de agosto de 2022

LA IMAGEN DEL CUIDADOR CON EXITO

 




LA IMAGEN DEL CUIDADOR CON EXITO

La imagen personal que mostramos los cuidadores, revela nuestra propia marca, aquello que queremos proyectar a los demás. La primera impresión que causemos es crucial para muchos aspectos del futuro laboral y personal. La imagen es algo más que la apariencia. Engloba una serie de características, como la higiene, la forma de hablar, el comportamiento, el modo de sentarse o estrechar la mano, incluso el tono de voz o la sonrisa. Todo habla por nosotros, y por tanto hay que cuidarlo.

Debemos proyectar seriedad y responsabilidad, cualidades que hay que saber combinar con buen humor, cercanía, educación y empatía para crear buen ambiente con la familia, la persona que cuidamos o las directivas del hogar geriátrico y los compañeros de trabajo y, por lo tanto, mejores resultados. Cosas tan básicas como sonreír cuando se entra, saludar y dar los buenos días, dar las gracias, interesarse por los demás, pero sin entrar en intimidades, son cruciales a la hora de dar una buena imagen.

Además, hay que mostrar optimismo. Una persona negativa que no ve salida a los problemas y para la que todo es motivo de queja, no solo crea un clima enrarecido a su alrededor, sino que además proyecta una imagen de debilidad, lo que desemboca en que no lo tengan en cuenta para ubicase apropiadamente en un trabajo.

La comunicación es otro factor clave. Todo se puede –y se debe- decir, siempre que se haga con educación. Hay que evitar intermediarios e ir a hablar directamente con la persona interesada. Evitar comentarios negativos o innecesarios sobre anteriores trabajos (jefes, familia, compañeros…), no aportan y crearán cierta desconfianza sobre ti. Normalmente, cuando alguien critica, no lo hace de forma aislada, dará la imagen que hablas mal de otros, también lo harás de ellos.

CÓMO VESTIRSE PARA PROYECTAR UNA BUENA IMAGEN PERSONAL

La prenda elegida puede reafirmar o distorsionar tu imagen de cuidador y, en consecuencia, reflejar u ocultar tus valores internos. La ropa en el éxito personal y laboral de un cuidador, lo más recomendó es que uses uniforme.

 

LA IMPORTANCIA DEL LENGUAJE CORPORAL

Cuando mantenemos una conversación, una parte lo comunicamos con el lenguaje y otra muy importante con el lenguaje corporal. Es que nuestros gestos hablan. Después que el cuidador inicialmente cree una imagen positiva o negativa en el primer contacto, esta imagen es muy difícil de cambiar.

Recomendamos lo siguiente:

·         Voz profunda: las voces más graves y profundas transmiten una imagen de autoridad. Para una entrevista, respira fuerte, desde el diafragma, antes de hablar. Esto hace que la voz sea más grave.

·         Contacto visual: mirar a los ojos al interlocutor es una muestra de interés en la conversación. Por el contrario, esquivar la mirada genera desconfianza. Pero tampoco hay que mantener el contacto todo el tiempo, ya que se considera algo agresivo y hasta desafiante. Lo mejor es la naturalidad.

·         Sonrisa natural: es la mejor carta de presentación en cualquier situación,

·         Caminar con confianza: Si quieres transmitir seguridad en ti mismo, debes caminar derecho, erguido y con la cabeza alta, pero con cuidado de no levantar el mentón en un ángulo superior a los 90 grados, ya que denota que te sientes superior al resto.

·         Estrechar la mano: se trata de un gesto muy común en el entorno laboral y que transmite muchísima información al interlocutor. El apretón de manos debe ser firme, seguro, y siempre manteniendo el contacto visual. Lo que no se debe hacer es apretar demasiado, o hacerlo de forma desganada o mirando para otro lado, ya que denota desinterés. Las manos deben estar en vertical, que es una muestra de igualdad.

·         Manos a la vista: muestra las palmas de tus manos. Esto no solo es señal de confianza, también denota que hablas desde la sinceridad y que no tienes nada que esconder.

Tampoco es necesario calcular todos los movimientos, a veces es mejor la naturalidad. Pero en momentos puntuales no está de más añadir un poco de información extra con los gestos.

domingo, 24 de julio de 2022

LA MEMORIA DE LAS PERSONAS ADULTAS MAYORES

 



El envejecimiento es la etapa final del ciclo vital humano. Una de sus características es la aparición de cambios orgánicos que afectan a las funciones sensoriales y la capacidad motora. Dicha circunstancia origina en el individuo un paulatino declive sin carácter patológico en sí mismo. Aún siendo cierto que la edad avanzada correlaciona con mayor probabilidad de sufrir patologías, envejecimiento y enfermedad no son sinónimos. La vejez cursa asimismo factores protectores de naturaleza psíquica y sociocultural. Se trata de variables esenciales en su evolución, que contribuyen a paliar los efectos más negativos del proceso, ralentizando incluso su velocidad. Que estos con el apoyo de la familia y los cuidadores hacen que puedan vivir una vejez activa, plena y con buena calidad de vida.

Todas las personas son distintas, desde que se nace hasta que se muere, por lo tanto suponer que el declive de la memoria forma parte ineludible del proceso de envejecimiento es un error.

Con seguridad usted conoce personas con más de ochenta años, con la memoria activa, sin ninguna afectación para la buena calidad de vida.

Las dificultades de memoria asociadas a la edad son únicas para cada personas y lo más importante para los cuidadores es saber que la mayoría de estas afectaciones tienen solución. Tanto los factores genéticos como los biográficos juegan un destacado papel en la aparición del problema; sin embargo, está comprobado que la práctica regular de ejercicios de memoria mejora el funcionamiento de esta capacidad cognitiva.

La memoria es un proceso mental que suele afectarse con los años. Incluso quienes aún no han traspasado el umbral de la vejez pueden sufrir una disminución de su rendimiento. Los fallos de memoria son una de las quejas más habituales del proceso de envejecimiento; más del 40% de las personas mayores de 60 años los sufren. No obstante, el problema se manifiesta con amplias diferencias; no todas ellas lo experimentan del mismo modo.

Un uso insuficiente de los recursos cognitivos afecta negativamente a la salud del cerebro.


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Se sabe que los músculos en la persona adulta mayor hay que ejercitarlos para no perder masa  muscular, equilibrio, actividad, independencia... "lo que no se usa se pierde", El cerebro no es diferente se debe ejercitar para mantenerlo en forma, igual que si se tratase de un músculo más. En caso contrario, se produce un progresivo deterioro que termina por afectar a su buen funcionamiento. Para el cerebro no es tan importante el número de neuronas que posee, como la calidad y fortaleza de sus conexiones entre sí. Está demostrado que los nuevos aprendizajes y la actividad mental continuada favorecen su desarrollo.

La plasticidad cerebral, se mantiene constante a lo largo de toda la vida; pero siempre que el cerebro se ejercite. El ejercicio mental es la carta más alta de la que podemos valernos en la vejez. La estimulación cognitiva aporta sin duda enormes beneficios.

La Red Latinoamericana de Cuidadores ofrece a sus cuidadores semanalmente ejercicios de memoria para realizar con las personas mayores que cuidan. El empleo regular de estos materiales contribuye a minimizar los efectos negativos del paso del tiempo en esta capacidad.

La solución de estos ejercicios no ofrece grandes dificultades. El grado de conocimientos de la persona que los realiza no es fundamental. Es más decisivo el interés y la motivación a la hora de trabajar la capacidad de atención.

Una de las causas a las que se atribuyen las dificultades que surgen con los años es la reducción de los recursos con los que el cerebro mantiene la atención. Gracias a ella seleccionamos los estímulos del medio y establecemos prioridades. Por esta razón, se considera que la atención es la puerta de entrada de la memoria. Con el curso de los años, los mecanismos que regulan el nivel de atención pierden en parte su efectividad. Los ejercicios de memoria contribuyen a paliar el problema. Estimulan la capacidad de atención y de este modo retrasan los efectos más nocivos del paso del tiempo.

El cuidado de las personas adultas mayores, es una actividad fundamental y reconocida por la RLC. En cuidado centrado en una visión responsable y humanista, donde el cuidador debe estar formado y actualizado adecuadamente, para tener las competencias necesarias en cada una de las características de un buen cuidador integral, para así ofrecer un un servicio de calidad en un marco de dignidad, reconocimiento, armonía y seguridad para ambos. 

Juan Carlos Fernández Díaz - Director General de La Red Latinoamericana de Cuidadores RLCjuancfernandez@rlcuidadores,net https://www.rlcuidadores.net


domingo, 10 de julio de 2022

DEJARSE CUIDAR

Escrito por: María Teresa Luna Guerra - San José de Costa Rica - 2022


DEJARSE CUIDAR


Siempre pensé que para dejarse cuidar se requiere más humildad que para ser cuidador. El cuidador está en control de la persona que cuida, por muy difícil que sea, pero la persona que cuida ha perdido toda autonomía.

Si la vida es para aprender lecciones, el aprender a dejarse cuidar es como cuántica avanzada. Muchos hemos ido perdiendo facultades poco a poco. Un día ya necesitamos anteojos, otro día no oímos muy bien, la dieta se vuelve más complicada mientras vamos quitando los alimentos que ya no podemos consumir porque no los digerimos y las arrugas son el menor de nuestros problemas. Lo más difícil, creo, es la pérdida de movilidad, aunque sea temporal. Una quebradura, la artrosis, la artritis y otro sinnúmero de condiciones van haciéndonos más lentos y eventualmente pueden confinarnos a una silla de ruedas o a la cama.

En el mejor de los casos, si vivimos con nuestros familiares resulta que todos son muy solícitos con nosotros. A veces, demasiado. ¿Por qué los viejos nos volvemos gruñones? Queremos probarnos a nosotros mismos y a los demás que todavía podemos, que no somos unos inútiles ni una carga para los demás. Queremos seguir haciendo lo de siempre y probar nuestras fronteras para saber que sí podemos, aunque a veces nos equivocamos en nuestra percepción y corremos riesgos innecesarios que le paran el pelo a nuestros cuidadores.

¿Cuándo es orgullo y cuándo es necesidad de continuar haciendo todo lo posible para mantener nuestra autosuficiencia? Es una línea muy delgada y tenemos que ir aplicando la humildad, inclinándonos por dejar que otros nos ayuden y explicándoles, siempre que podamos, que es bueno que esperen a que nosotros pidamos ayuda y no traten de sobreprotegernos porque eso nos resta autoestima y la ilusión de que aún podemos controlar algo en nuestra vida.




Autora
María Teresa Luna Guerra
Administradora en Servicios de Salud
San José de Costa Rica - 2022
Cortesía para la Red Latinoamericana de Cuidadores

jueves, 30 de junio de 2022

CARACTERISTICAS DE UN CUIDADOR - 2. Humildad y Respeto

 HUMILDAD Y RESPETO

Sin ostentación de las virtudes y considerando lo digno en el otro. 


Con el conocimiento de las limitaciones y debilidades propias en el obrar del cuidado, la humildad propicia una actitud abierta, receptiva para aprender lo que no se sabe, superando la intención y resolviendo con mayor experticia todo lo que acompaña la atención y el cuidado de una persona en los distintos niveles dependencia.

Es así, que la humildad en el cuidador no es equivalente a anularse o hacerse invisible, al contrario, es un auto reconocimiento de las cualidades que posee para realizar el cuidado, nunca por encima de los demás; creando vínculos fuertes, superando la excesiva valoración de sí mismo y de sus aptitudes.

Sumemos ahora el respeto,  como equivalente al reconocimiento del valor propio, aceptando y apreciando al otro con sus cualidades y sobre todo en sus derechos individuales y sociales. Definitivamente no es sumisión, indiferencia, omisión, o excesiva timidez, el respeto es la máxima atención posible 

Se trata de convertir el proceso de cuidado en bienestar y calidad,  en una cadena de convivencia sana, promoviendo amabilidad, seguridad para alguien en situación de vulnerabilidad.


Claudia Lucia Ramos - Directora Ejecutiva de la RLC

claudialramos@rlcuidadores.net

 

Puedes verlo en nuestro canal de youtube https://lnkd.in/gdBmmXu2

Escúchalo en el podcast https://lnkd.in/gPfef_ft

viernes, 24 de junio de 2022

CARACTERISTICAS DEL CUIDADOR

 

La voz que llama a cuidar: vocación por el trabajo

La inclinación al servicio será el punto de partida para abordar esta característica, lo que nos lleva a afirmar que hacer la labor de cuidado no es para todos, un reconocimiento honesto y necesario, que debemos aceptar sin juzgamiento o crítica. Sin embargo, la vocación por el servicio se puede desarrollar y en algunos casos perfeccionar.

 La vocación por el trabajo de cuidar se expresa a través del compromiso, pasión y entrega hacia esta actividad, se desarrolla con la práctica que involucra hacer más y mejor las cosas.  Se perfecciona con capacitación constante y comunicación.

 Adquirido el compromiso, se llega al convencimiento y la pasión por ejercer el cuidado.   Las destrezas y habilidades que da el conocimiento y la práctica, sumado a la sensibilidad y humanización del hacer, destacarán a un cuidador que siente como propias las necesidades, fragilidades y vulnerabilidad de otra persona frente a condiciones de enfermedad, limitación, sea por la edad o por otras circunstancias.

De una predisposición se inicia un camino lleno de situaciones complejas, fuertes, demandantes y a la vez satisfactorias que consolidan proyectos de vida propios y ajenos que le da atributos como la amabilidad y la rapidez para atender con un trato humano solidario, compasivo, y sobre todo que le da el convencimiento de porque es un cuidador. 

MC. Claudia Lucia Ramos Enciso

Directora Ejecutiva de la RLC

claudialramos@rlcuidadores.net

lunes, 20 de junio de 2022

 

El estrés puede envejecer y debilitar al sistema inmunitario

El estrés puede cobrarse un inmenso precio a la salud, al debilitar al sistema inmunitario y abrir la puerta a graves enfermedades, sugiere un estudio reciente.

Los eventos traumáticos, la presión del trabajo, los estresantes diarios y la discriminación podrían acelerar el envejecimiento del sistema inmunitario, y aumentar el riesgo de cáncer, enfermedad cardiaca y otras enfermedades, incluso de COVID-19, informan unos investigadores.

"Se necesitan nuevas células T para responder a las infecciones novedosas, como la COVID-19, y para la eficacia de las vacunas ... El envejecimiento inmunitario podría ayudar a explicar por qué las personas mayores son más propensas a tener unos casos graves de COVID-19 y tienden a tener unas respuestas más débiles a las vacunas", comentó el investigador principal, Eric Klopack, experto postdoctoral de la Facultad de Gerontología Leonard Davis de la Universidad del Sur de California, en Los Ángeles.

Fumar y beber alcohol, unos hábitos de estilo de vida riesgosos que con frecuencia son una respuesta al estrés, también pueden debilitar al sistema inmunitario, añadió.

"Estas conductas de la salud podrían ayudar a explicar el vínculo entre el estrés y el envejecimiento inmunitario", dijo Klopack. "Las personas que experimentan más estrés quizá sean más propensas a implicarse en conductas de salud riesgosas. Estas conductas podrían reducir la proporción de nuevas células 'naive'".

La buena noticia es que no beber alcohol ni fumar podría ayudar a compensar parte del envejecimiento inmunitario asociado con el estrés, señaló.

Pero, incluso con cambios en el estilo de vida, el sistema inmunitario comienza a debilitarse de forma natural a medida que las personas envejecen, una afección conocida como inmunosenescencia. En la edad avanzada, el sistema inmunitario incluye a muchos glóbulos blancos desgastados, y a apenas unos pocos glóbulos blancos nuevos que pueden luchar contra la infección. Un sistema inmunitario debilitado se vincula con el cáncer, la enfermedad cardiaca, y el riesgo de enfermedades infecciosas como la neumonía.

Otra explicación posible del debilitamiento del sistema inmunitario implica a la infección con el citomegalovirus (CMV), apuntó Klopack.

"El CMV es una infección común que se ha mostrado que tiene grandes efectos en el sistema inmunitario", explicó. "Para mantener el CMV a raya, el sistema inmunitario tiene que dedicar una gran cantidad de recursos al CMV, lo que significa que se producen muchas células T para gestionar al CMV, algunas de las cuales persistirán como células envejecidas que no funcionan".

La investigación ha sugerido que el estrés social puede desencadenar la activación del CMV, lo que obliga al sistema inmunitario a comprometer más recursos en respuesta.

"En nuestro estudio, controlar el CMV también redujo las asociaciones entre el estrés y la salud de las células T. Entonces, una vía podría ser que el estrés crónico provoca una reactivación regular del CMV, lo que conduce a un sistema inmunitario más envejecido", planteó Klopack. "Desarrollar una vacuna efectiva contra el CMV podría ayudar a aliviar el envejecimiento del sistema inmunitario".

Para averiguar qué rol tiene el estrés en el debilitamiento del sistema inmunitario, los investigadores analizaron las respuestas de más de 5,700 personas de a partir de 50 años. Los participantes completaron un cuestionario que evaluó las experiencias con el estrés social, lo que incluye los eventos vitales estresantes, el estrés crónico, la discriminación cotidiana y la discriminación a lo largo de la vida.

Los participantes también proveyeron muestras de sangre que fueron analizadas mediante una técnica llamada citometría de flujo, que cuenta y clasifica a las células sanguíneas mientras pasan frente a un láser.

El equipo de Klopack encontró que las personas con unas puntuaciones más altas de estrés tenían unos sistemas inmunitarios con un aspecto más envejecido, con menos células T nuevas para combatir a las enfermedades y más glóbulos blancos desgastados. La asociación persistió incluso tras tomar en cuenta el nivel educativo, el tabaquismo, el consumo de alcohol, el peso, y la raza o etnia.

El informe se publicó en la edición del 13 de junio de la revista Proceedings of the National Academy of Sciences.

El Dr. David Katz es un especialista en medicina preventiva y del estilo de vida, y presidente de True Health Initiative, en Tulsa, Oklahoma.

"Hace mucho que se reconoce que el estrés es un potente factor que influye en la salud, pero medir el estrés en sí y capturar sus efectos de forma objetiva ha sido difícil", apuntó Katz, que no participó en la investigación.

Este estudio provee un vistazo vívido y novedoso a las consecuencias, al examinar la edad biológica del sistema inmunitario, continuó Katz. "Dicho de forma simple, un mayor estrés vital sin gestionar significa un envejecimiento acelerado del sistema inmunitario", anotó.

Esto tiene unas implicaciones claras durante una pandemia, advirtió Katz.

"Las variaciones en la carga de la infección con la COVID varían, en última instancia, con las variaciones en la vitalidad del sistema inmunitario", añadió Katz. "Tiene un significado general para una población que siempre está preocupada con el ritmo del envejecimiento. Como le va a cualquier sistema tan vital como la inmunidad, le va a toda la persona".

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: Eric Klopack, PhD, postdoctoral scholar, Leonard Davis School of Gerontology, University of Southern California, Los Angeles; David Katz, MD, MPH, specialist, preventive and lifestyle medicine, and president, True Health Initiative, Tulsa, Okla.; Proceedings of the National Academy of Sciences, June 13, 2022

jueves, 16 de junio de 2022

 

¿Cómo detectar la sobrecarga en un cuidador?

La situación de agotamiento físico y psicológico propia de las personas encargadas del cuidado de otros se denomina Síndrome del Cuidador, producido por la dedicación continua y completa a la persona enferma.

Existe un conjunto de síntomas que permite detectar a aquellos cuidadores que viven una situación estresante:

  • Dormir menos tiempo de lo recomendado.
  • Sentimientos constantes de irritabilidad e impaciencia.
  • Olvidos frecuentes.
  • Enfermar de forma habitual.
  • Sentimientos de agotamiento.
  • Aislamiento del resto de personas.
  • Disminución de las actividades de ocio y sociales.
  • Incremento del consumo de sustancias como alcohol o tabaco.
  • Aumento o reducción del apetito.

¿Cómo reducir o prevenir el malestar del cuidador?

Como forma de prevenir los diferentes problemas derivados del cuidado, se ha descrito una serie de recomendaciones que ayudan a incrementar la resistencia de las personas encargadas del cuidado:

  • Realizar ejercicio físico de forma habitual.
  • Mantener una dieta equilibrada.
  • Llevar a cabo actividades de ocio.
  • Dedicar un mayor tiempo para el sueño y el descanso.
  • Organizar el tiempo.
  • No abusar del consumo de excitantes y otras sustancias poco saludables (café, té, tabaco, alcohol…).
  • Aceptar la ayuda de otras personas.
  • Pedir ayuda cuando sea necesaria.
  • Usar los diferentes recursos de apoyo, como las fundaciones asociaciones, servicios de ayuda domiciliaria, etc.
  • Evitar el aislamiento y fomentar las relaciones sociales.
  • Compartir los sentimientos y preocupaciones con los demás.
  • No culparse por las posibles complicaciones que puedan surgir.
  • Atender a las propias necesidades personales. Dedicarse una mayor cantidad de tiempo.






Remedios Cuidadora
Cuidadora Virtual de la RLC
remedioscuidadora@gmail.com