La pérdida de masa muscular asociada a la edad se conoce como sarcopenia, y aunque es un proceso natural, se puede frenar e incluso revertir significativamente con dos pilares fundamentales: ejercicio de fuerza y nutrición específica.
Aquí veremos unas de las estrategias más efectivas basadas en recomendaciones de especialistas:
1. El pilar del ejercicio: Entrenamiento de Fuerza
Contario a lo que se pensaba antes, el ejercicio aeróbico (caminar) no es suficiente para mantener el músculo. Lo que el cuerpo necesita es resistencia.
* Ejercicios de fuerza: Usar pesas ligeras, bandas elásticas o el propio peso corporal (como levantarse y sentarse de una silla varias veces).
* Frecuencia: Se recomienda realizarlo de 2 a 3 veces por semana, dejando días de descanso para que el músculo se recupere.
* Enfoque funcional: Priorizar ejercicios que ayuden en la vida diaria, como sentadillas (para levantarse del sofá) o subir escalones.
2. Nutrición: Más allá de solo comer bien
A medida que envejecemos, el cuerpo se vuelve menos eficiente para procesar la proteína, por lo que los adultos mayores suelen necesitar más proteína que los jóvenes.
* Aumentar la proteína: Se recomienda consumir entre 1.0 y 1.2 gramos de proteína por kilo de peso al día. Por ejemplo, una persona de 70 kg debería consumir unos 70-84 g de proteína diarios.
* Distribución: Es vital repartir la proteína en las tres comidas principales (unos 25-30 g por comida) para mantener el estímulo muscular durante todo el día.
* Fuentes de calidad: Carnes magras, pescado, huevos, lácteos (yogur griego), legumbres y frutos secos.
3. Nutrientes "clave" y Suplementación
Existen componentes específicos que ayudan a que el músculo no se degrade:
* Vitamina D: Es esencial para la función muscular. Si hay deficiencia (muy común en adultos mayores), el músculo se debilita. Se recomienda exposición solar moderada o suplementos bajo supervisión médica.
* HMB y Leucina: Son derivados de aminoácidos que ayudan a "reparar" el músculo. Muchos suplementos nutricionales para adultos mayores (como Ensure o Meritene) los incluyen.
* Omega-3: Presente en pescados grasos, ayuda a reducir la inflamación y puede mejorar la respuesta del músculo al ejercicio.
4. Estilo de vida y Prevención
* Evitar el sedentarismo prolongado: Incluso 10 minutos de caminata o estiramientos tras estar sentado mucho tiempo ayudan a "despertar" los músculos.
* Hidratación: El músculo tiene un alto contenido de agua; la deshidratación acelera su deterioro.
* Control médico: Es fundamental revisar que no existan enfermedades de base (como problemas de tiroides o diabetes mal controlada) que aceleren la pérdida muscular.
En la Red Latinoamericana de Cuidadores tienes una comunidad lista para escucharte, asesorarte y caminar contigo.
Un abrazo cuidador
La información disponible en este sitio NO debe utilizarse como sustituto de atención médica o de la asesoría de un profesional médico. Consulta con un profesional de la salud si tienes preguntas sobre su salud de la persona que cuidas.







*La conservación de la masa muscular en las personas mayores* es vital para preservar su autonomía funcional y prevenir el riesgo de caídas y fracturas, ya que el músculo actúa como el motor y el escudo protector del sistema óseo. Unos niveles adecuados de tejido muscular no solo facilitan las tareas cotidianas como caminar o levantarse, sino que también cumplen un rol metabólico fundamental al regular el azúcar en sangre y fortalecer el sistema inmunológico. Evitar la pérdida muscular (sarcopenia) es, en definitiva, la mejor estrategia para garantizar un envejecimiento activo y reducir la fragilidad, permitiendo que la persona mantenga su calidad de vida y su independencia por mucho más tiempo
ResponderEliminarEjercicio de fuerza muy efectivos y seguros, diseñados para realizarse con el apoyo de una silla estable (sin ruedas):
ResponderEliminarSentarse y levantarse (Fortalecimiento de muslos y glúteos): Siéntate en la mitad delantera de la silla con los pies bien apoyados en el suelo. Cruza los brazos sobre el pecho e intenta levantarte lentamente sin usar las manos. Vuelve a sentarte con control. Si es muy difícil, puedes apoyar las manos en los muslos para impulsarte ligeramente. Hazlo 10 veces.
También puedes realizar la extensión de rodilla sentado (Fortalecimiento de cuádriceps): Sentado con la espalda recta y apoyada, extiende una pierna hacia adelante hasta que quede recta (sin bloquear la rodilla) y mantén la posición 2 segundos. Baja lentamente y repite con la otra pierna. Esto protege la articulación de la rodilla. Haz 10 repeticiones por pierna.
ResponderEliminarOtro ejercicio que te recomendamos es: Elevación de talones (Fortalecimiento de pantorrillas): Ponte de pie detrás de la silla y apóyate en el respaldo para mantener el equilibrio. Eleva ambos talones para quedar en puntas de pie, mantén un segundo y baja despacio. Este ejercicio es clave para mejorar el equilibrio y evitar tropiezos al caminar. Hazlo 12 veces.
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